La participación de las entidades socias de la Asociación Sevillana de ONGD constituye el motor operativo y la columna vertebral técnica de la política de cooperación al desarrollo del Ayuntamiento de Sevilla. Integrada por 33 organizaciones con una amplia experiencia en terreno y una elevada especialización sectorial, la ASONGD no actúa como un mero implementador de fondos públicos, sino como un actor estructural del sistema local de cooperación, garante de la eficacia, la profesionalidad y la sostenibilidad de las intervenciones.
La aportación de las socias trasciende la ejecución administrativa de proyectos, al incorporar capacidad técnica acumulada, solvencia organizativa, legitimidad ética y arraigo territorial, elementos que permiten transformar los recursos municipales en acciones coherentes con las necesidades de las poblaciones más vulnerables y con los objetivos estratégicos del Plan Director de la Cooperación del Ayuntamiento de Sevilla.
1. El impacto de las socias ASONGD en las subvenciones municipales de cooperación al desarrollo
La participación de las organizaciones integradas en la Asociación Sevillana de ONGD en las Convocatorias de Subvenciones de Cooperación al Desarrollo del Ayuntamiento de Sevilla durante los ejercicios 2024 y 2025 permite dimensionar con claridad su contribución real al conjunto de la cooperación municipal. A través de estas convocatorias, las entidades socias canalizan una parte sustancial de los recursos públicos disponibles, transformándolos en acciones de alcance global que combinan impacto en los territorios de intervención y retorno social en la propia ciudad.
1.1. Trayectoria de gestión y aportación estructural a la cooperación municipal
A lo largo del periodo 2020–2023, la actuación de las entidades socias de la Asociación Sevillana de ONGD en las convocatorias municipales de cooperación al desarrollo ha puesto de manifiesto un patrón sólido de implicación estructural y capacidad de gestión dentro del sistema local de cooperación. Durante estos ejercicios, las organizaciones canalizaron una parte sustancial de los recursos públicos destinados por el Ayuntamiento de Sevilla a proyectos de cooperación, consolidándose como un pilar operativo imprescindible para la ejecución de esta política pública.
Desde una perspectiva agregada, el Ayuntamiento de Sevilla asignó entre 2020 y 2023 un total de 5.445.000 € a proyectos de cooperación canalizados a través de ONGD, de los cuales 2.732.822,05 € fueron gestionados por organizaciones integradas en la Asociación Sevillana de ONGD, lo que supone un promedio del 50,19 % del presupuesto total. Este dato consolida a las socias como un actor central del sistema de cooperación municipal, con una presencia estructural que trasciende coyunturas concretas.
1.2. Evolución de la gestión presupuestaria: convocatorias 2024–2025
En la convocatoria de 2024, el Ayuntamiento de Sevilla ejecutó un presupuesto total de 1.627.426,77 €, distribuido entre las cuatro modalidades de subvención. De este importe, las entidades socias de la ASONGD gestionaron 663.007,14 €, lo que representa el 40,74 % del presupuesto total asignado. Este ejercicio estuvo marcado por la recuperación de modalidades clave que habían quedado excluidas en años anteriores, lo que exigió una respuesta técnica inmediata por parte de las organizaciones, capaz de reactivar proyectos paralizados y de absorber de forma eficiente los recursos disponibles.
En la convocatoria de 2025, cuya concesión definitiva ha sido recientemente publicada, el presupuesto total ascendió a 1.837.723,07 €. En este contexto, las entidades asociadas a la ASONGD gestionarán 1.085.758,87 €, lo que equivale al 59,08 % del presupuesto global de la convocatoria. Este incremento significativo no solo refleja un aumento cuantitativo de los fondos movilizados, sino también una consolidación cualitativa de la red como actores centrales de la cooperación municipal, especialmente en modalidades de mayor complejidad técnica y financiera.
Reparto de fondo entre asociadas ASONGD por modalidad y año:
1.3. Crecimiento de las asociadas en el 2025
La comparación entre las convocatorias de subvenciones de 2024 y 2025 permite identificar una evolución claramente positiva en el papel desempeñado por las entidades socias de la ASONGD dentro de la política municipal de cooperación al desarrollo. El incremento de su participación en la gestión de fondos —del 40,74 % en 2024 al 59,08 % en 2025— no responde únicamente a una variación coyuntural en la distribución presupuestaria, sino que evidencia una consolidación progresiva de su capacidad técnica, organizativa y financiera para asumir un volumen creciente de recursos públicos con garantías de ejecución.
Desde una perspectiva cualitativa, el comportamiento observado en la Modalidad A2 (Cooperación internacional con inversión) constituye uno de los principales indicadores de esta consolidación. El paso de una participación nula en 2024 a la gestión del 70,20 % de los fondos en 2025 pone de relieve que las entidades socias no solo están preparadas para ejecutar proyectos de mayor complejidad, sino que se han convertido en actores de referencia para la reactivación de intervenciones estructurales que requieren solvencia técnica, planificación a medio plazo y capacidad de gestión de inversiones.
En términos de evaluación de la política pública, este patrón refuerza la idea de que el impacto de la cooperación municipal del Ayuntamiento de Sevilla depende en gran medida del capital técnico acumulado por las entidades integradas en la Asociación Sevillana de ONGD. Al concentrar la mayor parte de los recursos y ejecutar las modalidades de mayor valor estratégico, las organizaciones socias se sitúan como un factor crítico de éxito para el cumplimiento de los objetivos del Plan Director de la Cooperación al Desarrollo del Ayuntamiento de Sevilla 2021–2025, aportando estabilidad, coherencia y capacidad transformadora a la acción pública en cooperación.
Una mesa técnica de Cooperación en la que tengan cabida todos los actores, permitiendo así la participación activa del sector, sería un mecanismo que posibilitará una mejor consecución de los objetivos y resultados esperados del Plan Director de la Cooperación al Desarrollo. Una Mesa Técnica de Cooperación que conformaría un espacio idóneo para llevar a cabo un diagnóstico riguroso y una evaluación del marco histórico de las bases de convocatorias de subvenciones anteriores. A partir de este análisis, podríamos construir de manera conjunta unas bases mejoradas y adaptadas a las necesidades actuales. Este enfoque también se alinea con los principios establecidos en el Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre el papel de las organizaciones de la sociedad civil como guardianas del bien común. El punto 1.6 del Dictamen destaca la importancia de la inclusión de la sociedad civil en el proceso de elaboración de políticas, subrayando que estas deben ser diseñadas de la forma más abierta y próxima a la ciudadanía posible. Este principio, alineado con el Tratado de la Unión Europea, no solo refuerza el diálogo social, sino que también establece que la participación de la sociedad civil es un requisito esencial para garantizar el acceso a la financiación y la sostenibilidad de las políticas.
Especialización por Modalidades de Intervención
La distribución de los fondos entre las socias revela una especialización funcional que combina la inversión material con el fortalecimiento de capacidades:
- Cooperación sin inversión (Modalidad A1): En 2024 fue la apuesta mayoritaria, absorbiendo el 57,8% del presupuesto de las socias, lo que indica una prioridad por los procesos sociales y el desarrollo comunitario. En 2025, representó el 26,43% de sus fondos.
- Cooperación con inversión (Modalidad A2): Tras su recuperación en las convocatorias, se convirtió en la prioridad absoluta para 2025, absorbiendo el 57,1% del presupuesto de las socias. Esto permite la creación de activos físicos permanentes, como infraestructuras de agua y saneamiento.
- Acción Humanitaria (Modalidad B): Las socias mantienen una estructura lista para responder a crisis; esta modalidad representó el 27,2% en 2024 y el 10,94% en 2025.
- Educación y Sensibilización (Modalidad C): Aunque representa un porcentaje menor del presupuesto (alrededor del 5,5% al 15%), es la modalidad con mayor número de proyectos aprobados, evidenciando el compromiso de las socias con la pedagogía política en los barrios y aulas de Sevilla.
2. La ASONGD como Pilar Estratégico de la Cooperación Internacional de la Diputación de Sevilla (2021-2025)
Durante el periodo 2021–2025, las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo (ONGD) socias de la ASONGD han consolidado un papel central y estructural en la política pública de cooperación internacional impulsada por la Diputación de Sevilla. Su relevancia no se limita a una participación puntual, sino que se expresa de forma sostenida en términos de capacidad de gestión, peso presupuestario y continuidad en la ejecución de las convocatorias provinciales.
Los datos agregados del periodo son elocuentes. Entre 2021 y 2025, la Diputación de Sevilla ha movilizado 3.689.391,25 euros a través de la convocatoria dirigida a ONGD, de los cuales 2.128.735,18 euros han sido gestionados por entidades socias de la ASONGD. Esto supone una participación real acumulada del 57,70 %, confirmando a la red como el principal agente canalizador de los fondos provinciales de cooperación internacional.
El análisis anual refuerza esta lectura estructural. En 2021, las socias ASONGD gestionaron el 70,19 % del presupuesto total de la convocatoria, en un contexto marcado por la salida de la crisis sanitaria de la COVID-19, evidenciando su capacidad de respuesta y capilaridad territorial. En 2022, aunque el porcentaje descendió al 48,90 %, las entidades mantuvieron una presencia significativa en un ejercicio de transición presupuestaria. A partir de 2023, la participación vuelve a situarse claramente por encima de la media, con un 57,07 %, alcanzando su máximo volumen absoluto en 2024, cuando las socias movilizaron 456.903,75 euros, equivalentes al 58,59 % del total.
El año 2025 confirma la tendencia: las socias ASONGD, una red en constante crecimento, concentra 632.001,84 euros, lo que representa el 56,53 % del presupuesto total de la convocatoria, en un ejercicio que registra además el mayor volumen presupuestario de toda la serie analizada (1.118.014,00 €).
Este comportamiento sostenido en el tiempo pone de manifiesto que la ASONGD no actúa como un actor coyuntural, sino como un socio técnico de referencia para la Diputación de Sevilla, capaz de absorber incrementos presupuestarios, adaptarse a cambios en las bases reguladoras y garantizar la transformación de los fondos públicos en intervenciones de desarrollo coherentes, alineadas con los enfoques de derechos humanos, género y sostenibilidad.
En términos de volumen presupuestario acumulado, ACPP y IBERMED encabezan el conjunto de socias con una presencia continuada y un peso destacado en las convocatorias del periodo. Junto a ellas, ONGAWA, la Fundación Dr. Manuel Madrazo, Fundación CIDEAL y Solidaridad Internacional Andalucía conforman el grupo de entidades que mayor capacidad de movilización de recursos ha demostrado entre 2021 y 2025.
En conjunto, los datos confirman que, entre 2021 y 2025, las socias de la ASONGD han actuado como un pilar estratégico del modelo de cooperación descentralizada de la Diputación de Sevilla, garantizando volumen de ejecución, calidad técnica y coherencia estratégica. Este papel resulta especialmente relevante en un contexto de crecimiento presupuestario reciente, donde la existencia de una red consolidada ha permitido absorber y ejecutar mayores recursos sin comprometer la orientación transformadora de la política pública de cooperación al desarrollo.
2.1. Proyección territorial y evolución del modelo de intervención de la ASONGD (2021–2025)
Durante el periodo 2021–2025, la actuación de las entidades socias de la ASONGD se caracteriza por una presencia territorial sostenida y estratégicamente focalizada en el Sur Global, con una distribución equilibrada de los recursos entre Latinoamérica (50,42 %) y África Continental (49,58 %). Esta configuración responde a una lógica de intervención basada en la continuidad geográfica, la acumulación de experiencia en contextos específicos y la construcción de relaciones estables con actores locales, elementos que permiten sostener procesos de desarrollo más allá de intervenciones aisladas o coyunturales.
La intensidad y recurrencia de las actuaciones muestran una red capaz de operar de forma simultánea en distintos entornos regionales, adaptando sus enfoques a realidades heterogéneas sin perder coherencia estratégica. A lo largo del periodo analizado, la acción de la ASONGD ha transitado desde una respuesta inicialmente marcada por la emergencia hacia un modelo progresivamente orientado a procesos estructurales, integrando infraestructuras, servicios y fortalecimiento de capacidades locales como ejes complementarios de la intervención.
Jerarquía de inversión por regiones
El despliegue territorial de las socias permite establecer una jerarquía clara en función de la intensidad de la inversión acumulada y del número de intervenciones ejecutadas. En el nivel de inversión alta destacan tres regiones prioritarias. América Central se consolida como el principal eje de intervención, con una elevada concentración de proyectos y con Guatemala como país vertebrador de la acción de la ASONGD. África Occidental se posiciona como el segundo gran polo de actuación, con una trayectoria de crecimiento sostenido y una intensificación notable en la fase final del periodo, ampliando su presencia territorial en varios países. África Oriental, por su parte, muestra una evolución marcada por una contracción puntual seguida de una recuperación acelerada, consolidando a Mozambique como país estratégico.
En el tramo de inversión media, el Magreb presenta una intervención focalizada y especializada, centrada fundamentalmente en la población saharaui, con un énfasis claro en salud, derechos y contextos de refugio. La región de Los Andes mantiene una senda de crecimiento sostenido tras un paréntesis puntual, impulsada mayoritariamente por la acción continuada en Bolivia. El Cono Sur, aunque con menor peso relativo, concentra intervenciones específicas orientadas a la lucha contra la trata de personas y la protección social, especialmente en Paraguay. Finalmente, África Central y África del Norte registran una presencia más limitada y discontinua, vinculada a intervenciones puntuales en contextos de alta vulnerabilidad o a la incorporación reciente de nuevos países de actuación.
El análisis por países refuerza esta lectura territorial, identificando epicentros operativos estables dentro de la red ASONGD. Guatemala se sitúa como el principal país receptor de fondos y proyectos, reflejando una apuesta continuada por procesos integrales en Centroamérica. Bolivia ocupa el segundo lugar, con una cartera de intervenciones sostenida en el tiempo y centrada en derechos, género y fortalecimiento comunitario. En el ámbito africano, Mozambique emerge como país de referencia, concentrando una parte significativa de las actuaciones en agua, salud, seguridad alimentaria y fortalecimiento productivo.
2.2. Consolidación del modelo de intervención: de la respuesta a la emergencia a los procesos estructurales
La proyección territorial descrita se acompaña de una evolución progresiva del modelo de intervención desplegado por las socias de la ASONGD. En la fase inicial del periodo, especialmente en 2021, la acción estuvo marcada por la respuesta a la emergencia post-COVID, con un mayor peso de proyectos inventariables orientados a infraestructuras y activos tangibles necesarios para garantizar condiciones básicas de habitabilidad, salud, agua, saneamiento y educación.
A partir de 2022, se consolida una transición hacia proyectos no inventariables, centrados en procesos, servicios, fortalecimiento institucional y garantía de derechos. Esta evolución no implica el abandono de la inversión en infraestructuras, sino su integración estratégica con procesos sociales, formativos y organizativos que aseguran la sostenibilidad y apropiación local de las intervenciones.
En Latinoamérica, las infraestructuras se han utilizado de forma creciente como palanca para abordar problemáticas estructurales como la violencia de género, la trata de personas, la exclusión de pueblos indígenas y la protección de la infancia, articulando activos físicos con procesos educativos, productivos y de empoderamiento comunitario. En África, el modelo ha evolucionado hacia intervenciones que combinan activos técnicos en agua, salud, educación o energía con transferencia de capacidades, gobernanza local y resiliencia comunitaria, reforzando la autonomía de las poblaciones frente a crisis prolongadas.
En conjunto, la experiencia acumulada entre 2021 y 2025 muestra que las socias de la ASONGD han consolidado un modelo de cooperación territorialmente diferenciado pero estratégicamente coherente, capaz de adaptarse a contextos diversos sin perder orientación transformadora. La transición desde la emergencia hacia lo estructural se expresa tanto en el tipo de proyectos como en su distribución territorial, reforzando el papel de la ASONGD como actor clave en la implementación de una cooperación descentralizada sostenible, basada en derechos y con impacto a medio y largo plazo.